martes, 13 de mayo de 2014

"No more"



Aprendí que escribir puede calmar muchas tormentas, que nos atormentan las mareas altas, y  que, las altas nevadas, a pesar de todo, dejan estremecedora la sierra.

Adoro observar desde la colina estrella, mas no que me husmen mientras lo hago. Estrellarme no es lo mío, sin embargo, al cielo le queda que ni de prestado. Es por ello que me acobarda quien seas tú, que me intimida que lean mis intimidades.

Debo decir, que si bien por otro lado, me halaga que os complazca lo que hago. Hasta aquí una pequeña parte de mí. Para ti. Quienes seáis. Quien yo sea. No os dejéis guiar por todo lo que pone aquí, ya conocéis lo que dicen de las primeras impresiones.



lunes, 31 de marzo de 2014

I know it



Andarás cabeceando mientras vuelas adormilado
Y desde la otra parte del mundo,
Como si estuvieras a mi lado,
Despertarás en un segundo.
                             Yo también vuelo con otro rumbo.

Sueños curiosamente inéditos,
Miedos adversos
A flor de sentimientos
                            Y alma
Oculto tras estos versos.

Mastica el hielo
Que lleva mi nombre.
Mira al cielo
Y
Descubre el secreto que esconde.

Versa al alma
Besa el arma.
Engaña los principios
Reniega de los prejuicios.

Calma, aquí todo se queda en falsa alarma.

lunes, 10 de febrero de 2014

Anocheces



Anocheces a media luz, a media mañana
cae el rocío en tus parpados.
Mientras los rayos de luz asaltan mi ventana.
Despertamos los dos.

Y la cama se hace ancha
aun siendo de noventa,
soporto la avalancha,
y vuelvo a la cripta que me reinventa.

Anocheces entre disturbios,
mi constante indecisión.
Mis conflictos turbios,
tu clara decisión.

Amas a más si poder,
y me declaras la coherencia
de este envenenado saber.
A sabiendas de mi paciencia.

Anocheces estrelladamente,
en un gélido sentimiento
que conviertes tórrido
cuando burlas mi mente.

Y me empapas, me camuflas.
Conviertes mis dudas, miedos,
en astutas estrofas,
que atrofian mis miedos pulidos
de tu embriagador encanto.

De tu distendido campo semántico

jueves, 6 de febrero de 2014

Tachones entre mis apuntes -


Tanto que estudiar y tan poca fuerza de voluntad…

 Y es que, claro, yo no estaba acostumbrada a gastar todo mi tiempo en apuntes que no fueran esos que tú me ibas aclarando a lo largo y ancho de mis costados.
Subrayar no tiene nada que ver con recorrernos a besos, ahí sí que me aprendía bien la lección. No sé lo que leo porque ya me había hecho a leer entre líneas tu ironía y constante burla.
Ahora los únicos que se burlan de mi son los apuntes, los Reales Decretos, Mitzberg y todos sus malditos muertos que me quitan tiempo para estudiarte, más a fondo.
Porque eres mi asignatura ansiada que no se resiste, la única que me mantiene despierta toda la noche sin esas mierdas de Monsters, café o Redbull.
Tú eres el que me da alas para volar alrededor de la luna si así lo deseo. El monstruo de mis fantasías. La cafeína de mi, ahora, agria rutina.

Las paredes de la cueva preguntan por ti, echan de menos las fiestas nocturnas y los besos sonoros de antes de dormir.

He agarrado con fuerza cada montón de apuntes para pulirlos bien y salir a matar; y aunque la victoria no haya sido el merecido final, la derrota no me conoce. Mas sin esperanza, y con pesimismo, aun me quedan fuerzas para abrazarte por detrás, (como a ti te gusta), mientras te beso en la nuca, y volvemos a perder otra batalla entre sábanas de franela y edredones mal colocados.